Una pandemia es la afectación de una enfermedad de personas a lo largo de un área geográficamente extensa (del griego pan todo + demos pueblo). Técnicamente hablando debería cubrir el mundo entero y afectar a todos. Afortunadamente no ha habido una pandemia en ese sentido de la palabra.
Pero en los actuales momentos nos enfrentamos a un enemigo que se extiende tan lejos y la vez no deja de rodearnos... el VPH Sombra de cada humano en edad reproductiva y sexualmente activo, que para estas alturas del partido se considera Pandemia
El virus del papiloma humano (VPH) es el agente causal más común de enfermedades sexuales (venéreas), referidas como condilomas. En términos generales hablamos del virus del papiloma humano, pero existen más de 100 tipos de VPH que están asociados a una variedad de condiciones clínicas: desde lesiones inocuas hasta cáncer, aunque, la mayoría son benignas. Estos virus producen los denominados mezquinos y verrugas planas de la piel.
Una pandemia es la afectación de una enfermedad de personas a lo largo de un área geográficamente extensa (del griego pan todo + demos pueblo). Técnicamente hablando debería cubrir el mundo entero y afectar a todos. Afortunadamente no ha habido una pandemia en ese sentido de la palabra.
Pero en los actuales momentos nos enfrentamos a un enemigo que se extiende tan lejos y la vez no deja de rodearnos... el VPH Sombra de cada humano en edad reproductiva y sexualmente activo, que para estas alturas del partido se considera Pandemia
El virus del papiloma humano (VPH) es el agente causal más común de enfermedades sexuales (venéreas), referidas como condilomas. En términos generales hablamos del virus del papiloma humano, pero existen más de 100 tipos de VPH que están asociados a una variedad de condiciones clínicas: desde lesiones inocuas hasta cáncer, aunque, la mayoría son benignas. Estos virus producen los denominados mezquinos y verrugas planas de la piel.
VPH
(VPH, o HPV en inglés) es un virus que afecta a los humanos. Los efectos de algunas de sus variedades están clasificadas como enfermedades de transmisión sexual (ETS). Otras provocan las conocidas verrugas. Este virus es capaz de producir en el cuerpo minúsculas lesiones, que crecen y se reproducen de manera audaz. Este virus se transmite fundamentalmente a través de relaciones sexuales y su infección es crónica,por lo que sólo se dispone de tratamiento para controlar su reproducción.
El virus papiloma humano (VPH)corresponde a un virus ADN, que infecta piel y mucosas, altamente especie específico. Actualmente la infección por VPH es reconocida como la enfermedad de transmisión sexual más frecuente en el mundo. Produce una amplia variedad de lesiones, de especial importancia neoplasias intraepiteliales del tracto genital inferior y cáncer.
Más de cien tipos de VPH han sido identificados, actualmente alrededor de 33 de ellos han sido vinculados a lesiones genitales intraepiteliales e invasoras. De particular importancia son aquellos clasificados como de alto riesgo oncogénico (15 tipos), capaces de llevar al desarrollo de cáncer. la cápside viral tiene 55 nm de diámetro pudiendo atravesar los poros nucleares de un diámetro aproximado a 39 nm.
El VPH tiene una frecuencia entre 36% y el 74% de la población, y cada día se diagnostica un gran número en cualquier grupo etario, se describen alrededor de 80 tipos. Las lesiones del VPH relacionadas con la cavidad bucal y en el periodonto son: papiloma, condiloma acuminado, hiperplasia epitelial focal, carcinoma verrugoso, leucoplasia, liquen plano, además, tiene una estrecha relación con pacientes VIH positivos. Entre los tratamientos periodontales aplicados en estas lesiones se citan: la gingivectomía quirúrgica, electroquirúrgica, láser y quimioquirúrgica, siendo la mas utilizada la gingivectomía quirúrgica
El VPH pertenece a la familia Papovaviridae, que está formada por virus que tienen una cápside con 72 capsómeros con el genoma del virus.
Los modelos de E6-p53 y de E7-Rb han servido para demostrar como el VPH provoca los cambios preneoplásicos (22,23). El blanco de E6 es la proteína supresora de tumores conocida como p53, pues E6 promueve su degradación a través de la ubiquitina. De manera que las células que expresan E6 tienen bajos niveles de p53, lo cual favorece la acumulación de mutaciones en los cromosomas.
Se estima que una persona adulta y sexualmente activa ha convivido con el VPH, en un rango de 50 a 75%; sin embargo, la infección es transitoria y en no más de seis meses desaparece si el sistema inmunológico responde a buenas condiciones. La infección está presente en 20% de mujeres entre los 20 y 24 años de edad y en 17% en mujeres mayores de 30 años. Aún cuando la infección decrece conforme aumenta la edad, la frecuencia prolongada de exposición es la que hace posible el desarrollo de una patología, que puede resultar en el desarrollo de cáncer.
La relación del VPH con la incidencia de cáncer cervical fue demostrado por el virólogo alemán Herald zur Hausen en 1980; desde entonces, esta asociación ha sido corroborada. En 1996, la Organización Mundial de la Salud y la Organización de Investigación Europea en Infecciones Genitales y Neoplasia, reconocieron al VPH como el agente causal del cáncer cervical. Actualmente, el VPH se registra en el 99.7% de los casos de este tipo de cáncer y es uno de los pocos agentes etiológicos de cáncer más reconocidos.
El cáncer cervical es el segundo tipo de cáncer más común en la mujer, precedido por el cáncer de mama, en el ámbito de importancia mundial. En el año 2000, se diagnosticaron 471,000 nuevos casos y 288,000 muertes en el mundo, cerca de 80% de estas defunciones se registraron en los países en vías de desarrollo. La morbilidad y mortalidad de cáncer cervical en Latinoamérica y el Caribe está dentro de los primeros lugares, ligeramente sobrepasados por el este de África y Malasia. De acuerdo con la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), se estima que el tiempo de supervivencia es de cinco años en los países subdesarrollados.
Los VPH son relativamente pequeños, tienen un diámetro de aproximadamente 52-55 nanómetros (nm: un nm equivale a la millonésima parte de un milímetro) . Están clasificados numéricamente con base en su genoma, nicho ecológico, potencial oncogénico y posición filogenética.
Actualmente se han reconocido más de 100 tipos de VPH, 85 de los cuales están designados oficialmente. Los VPH infectan células epiteliales basales de la piel o tejidos internos y están catalogados por tipos: cutáneo y mucoso. Los primeros afectan la piel de manos y pies, mientras que los segundos afectan la boca, garganta, tracto respiratorio y epitelio ano genital. Entre los primeros tenemos a los números 1-5, 7-10, 12, 14, 15, 17, 19-25, 36, 46 y 47 causales de verrugas y el número 41 causal de carcinoma de células escamosas cutáneas. En los que afectan a las mucosas, están agrupados según su asociación con el cáncer cérvico uterino y sus lesiones precancerosas, entre ellos están: los de alto riesgo (16, 18, 31, 33, 34, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 68) y bajo riesgo o benignos (6, 11, 42, 43, 44).
Método de detección tradicional del VPH
El método más antiguo y tradicional de detección, más no de identificación, del VPH es la citología cervical o Papanicolaou, que se realiza desde la década de los cuarenta, antes de que se conociera la causa del cáncer cervical. Esta técnica ha ayudado a prevenir la incidencia de cáncer en 50-75%. Es un método muy útil y rápido; sin embargo, presenta desventajas en su ejecución como la carencia de una toma de muestra adecuada, preparación y fijación, así como de la interpretación por una persona experimentada.
Esta prueba ha sido refinada con el tiempo y actualmente se reporta con el sistema Bethesda, introducido en 1988 y actualizado en 1999 y 2001, el cual fue desarrollado para reflejar un entendimiento de la neoplasia cervical e introducir una descripción uniforme en la terminología de diagnóstico histopatológica. Otro sistema es el NIC (Neoplasia Intraepitelial Cervical), muy utilizado en México. Está basado en la arquitectura de los tejidos y fue introducido en 1973 para promover el concepto de la enfermedad por las lesiones precursoras. En este sistema podemos encontrar las categorías de NICI, NICII, NICIII, que van de bajo, moderado y alto riesgo y la última categoría de carcinoma in situ.
La vacuna del VPH
Recientemente (junio de 2006) la FDA ha aprobado una vacuna cuadrivalente recombinante de VPH, denominada Gardasil (MERCK & Co, Estados Unidos). Protege de los virus de mayor incidencia, como los 6 y 11 (bajo riesgo) los cuales producen el 90% de la verrugas ano genitales y 16 y 18 (alto riesgo), responsables del 70% del cáncer cervical. Esta vacuna servirá para inmunizar a la mujer desde los 9 hasta los 26 años de edad y evitará el cáncer cervical y las lesiones genitales precancerosas.
La vacuna se aplica intramuscularmente tres veces (0, 2, 6 meses). Según los estudios realizados, se espera que reduzca 70% la incidencia de VPH. Otra vacuna en desarrollo es la llamada Cervarix (GlaxoSmithKline). Estas vacunas han mostrado ser tolerables y proveen gran eficacia en estimular el sistema inmune para la defensa y eliminación de diferentes tipos de lesiones producidas por los VPH contenidos en la vacuna, pero aún faltan estudios para corroborar si la vacuna presenta reacción cruzada y protección para los demás tipos de VPH. La vacuna es eficaz de 3 y 4.5 años, respectivamente. Es importante señalar que la vacuna no es efectiva en aquellas mujeres que han sido infectadas previamente con algún tipo de VPH.
Como prueba única, el examen citológico supone el mejor compromiso entre sensibilidad y especificidad
En función de la localización de las lesiones, los tratamientos recomendados esta la aplicacion de acido Tricloroacetico Concentración del 80% al 90% (ó Acido Acetico, en su Defecto mejor conocido como Vinagre). Aplicado por el médico.Semanalmente para evidenciar la lesiones, en el miembro masculino o genitales externos femenino por un intervalo no menor de 15 min. Al aplicarlo, el epitelio (La Piel del organo, por llamarlo asi) toma una coloración blanca intensa por la quemadura química
Pero en los actuales momentos nos enfrentamos a un enemigo que se extiende tan lejos y la vez no deja de rodearnos... el VPH Sombra de cada humano en edad reproductiva y sexualmente activo, que para estas alturas del partido se considera Pandemia
El virus del papiloma humano (VPH) es el agente causal más común de enfermedades sexuales (venéreas), referidas como condilomas. En términos generales hablamos del virus del papiloma humano, pero existen más de 100 tipos de VPH que están asociados a una variedad de condiciones clínicas: desde lesiones inocuas hasta cáncer, aunque, la mayoría son benignas. Estos virus producen los denominados mezquinos y verrugas planas de la piel.
Una pandemia es la afectación de una enfermedad de personas a lo largo de un área geográficamente extensa (del griego pan todo + demos pueblo). Técnicamente hablando debería cubrir el mundo entero y afectar a todos. Afortunadamente no ha habido una pandemia en ese sentido de la palabra.
Pero en los actuales momentos nos enfrentamos a un enemigo que se extiende tan lejos y la vez no deja de rodearnos... el VPH Sombra de cada humano en edad reproductiva y sexualmente activo, que para estas alturas del partido se considera Pandemia
El virus del papiloma humano (VPH) es el agente causal más común de enfermedades sexuales (venéreas), referidas como condilomas. En términos generales hablamos del virus del papiloma humano, pero existen más de 100 tipos de VPH que están asociados a una variedad de condiciones clínicas: desde lesiones inocuas hasta cáncer, aunque, la mayoría son benignas. Estos virus producen los denominados mezquinos y verrugas planas de la piel.
VPH
(VPH, o HPV en inglés) es un virus que afecta a los humanos. Los efectos de algunas de sus variedades están clasificadas como enfermedades de transmisión sexual (ETS). Otras provocan las conocidas verrugas. Este virus es capaz de producir en el cuerpo minúsculas lesiones, que crecen y se reproducen de manera audaz. Este virus se transmite fundamentalmente a través de relaciones sexuales y su infección es crónica,por lo que sólo se dispone de tratamiento para controlar su reproducción.
El virus papiloma humano (VPH)corresponde a un virus ADN, que infecta piel y mucosas, altamente especie específico. Actualmente la infección por VPH es reconocida como la enfermedad de transmisión sexual más frecuente en el mundo. Produce una amplia variedad de lesiones, de especial importancia neoplasias intraepiteliales del tracto genital inferior y cáncer.
Más de cien tipos de VPH han sido identificados, actualmente alrededor de 33 de ellos han sido vinculados a lesiones genitales intraepiteliales e invasoras. De particular importancia son aquellos clasificados como de alto riesgo oncogénico (15 tipos), capaces de llevar al desarrollo de cáncer. la cápside viral tiene 55 nm de diámetro pudiendo atravesar los poros nucleares de un diámetro aproximado a 39 nm.
El VPH tiene una frecuencia entre 36% y el 74% de la población, y cada día se diagnostica un gran número en cualquier grupo etario, se describen alrededor de 80 tipos. Las lesiones del VPH relacionadas con la cavidad bucal y en el periodonto son: papiloma, condiloma acuminado, hiperplasia epitelial focal, carcinoma verrugoso, leucoplasia, liquen plano, además, tiene una estrecha relación con pacientes VIH positivos. Entre los tratamientos periodontales aplicados en estas lesiones se citan: la gingivectomía quirúrgica, electroquirúrgica, láser y quimioquirúrgica, siendo la mas utilizada la gingivectomía quirúrgica
El VPH pertenece a la familia Papovaviridae, que está formada por virus que tienen una cápside con 72 capsómeros con el genoma del virus.
Los modelos de E6-p53 y de E7-Rb han servido para demostrar como el VPH provoca los cambios preneoplásicos (22,23). El blanco de E6 es la proteína supresora de tumores conocida como p53, pues E6 promueve su degradación a través de la ubiquitina. De manera que las células que expresan E6 tienen bajos niveles de p53, lo cual favorece la acumulación de mutaciones en los cromosomas.
Se estima que una persona adulta y sexualmente activa ha convivido con el VPH, en un rango de 50 a 75%; sin embargo, la infección es transitoria y en no más de seis meses desaparece si el sistema inmunológico responde a buenas condiciones. La infección está presente en 20% de mujeres entre los 20 y 24 años de edad y en 17% en mujeres mayores de 30 años. Aún cuando la infección decrece conforme aumenta la edad, la frecuencia prolongada de exposición es la que hace posible el desarrollo de una patología, que puede resultar en el desarrollo de cáncer.
La relación del VPH con la incidencia de cáncer cervical fue demostrado por el virólogo alemán Herald zur Hausen en 1980; desde entonces, esta asociación ha sido corroborada. En 1996, la Organización Mundial de la Salud y la Organización de Investigación Europea en Infecciones Genitales y Neoplasia, reconocieron al VPH como el agente causal del cáncer cervical. Actualmente, el VPH se registra en el 99.7% de los casos de este tipo de cáncer y es uno de los pocos agentes etiológicos de cáncer más reconocidos.
El cáncer cervical es el segundo tipo de cáncer más común en la mujer, precedido por el cáncer de mama, en el ámbito de importancia mundial. En el año 2000, se diagnosticaron 471,000 nuevos casos y 288,000 muertes en el mundo, cerca de 80% de estas defunciones se registraron en los países en vías de desarrollo. La morbilidad y mortalidad de cáncer cervical en Latinoamérica y el Caribe está dentro de los primeros lugares, ligeramente sobrepasados por el este de África y Malasia. De acuerdo con la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), se estima que el tiempo de supervivencia es de cinco años en los países subdesarrollados.
Los VPH son relativamente pequeños, tienen un diámetro de aproximadamente 52-55 nanómetros (nm: un nm equivale a la millonésima parte de un milímetro) . Están clasificados numéricamente con base en su genoma, nicho ecológico, potencial oncogénico y posición filogenética.
Actualmente se han reconocido más de 100 tipos de VPH, 85 de los cuales están designados oficialmente. Los VPH infectan células epiteliales basales de la piel o tejidos internos y están catalogados por tipos: cutáneo y mucoso. Los primeros afectan la piel de manos y pies, mientras que los segundos afectan la boca, garganta, tracto respiratorio y epitelio ano genital. Entre los primeros tenemos a los números 1-5, 7-10, 12, 14, 15, 17, 19-25, 36, 46 y 47 causales de verrugas y el número 41 causal de carcinoma de células escamosas cutáneas. En los que afectan a las mucosas, están agrupados según su asociación con el cáncer cérvico uterino y sus lesiones precancerosas, entre ellos están: los de alto riesgo (16, 18, 31, 33, 34, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 68) y bajo riesgo o benignos (6, 11, 42, 43, 44).
Método de detección tradicional del VPH
El método más antiguo y tradicional de detección, más no de identificación, del VPH es la citología cervical o Papanicolaou, que se realiza desde la década de los cuarenta, antes de que se conociera la causa del cáncer cervical. Esta técnica ha ayudado a prevenir la incidencia de cáncer en 50-75%. Es un método muy útil y rápido; sin embargo, presenta desventajas en su ejecución como la carencia de una toma de muestra adecuada, preparación y fijación, así como de la interpretación por una persona experimentada.
Esta prueba ha sido refinada con el tiempo y actualmente se reporta con el sistema Bethesda, introducido en 1988 y actualizado en 1999 y 2001, el cual fue desarrollado para reflejar un entendimiento de la neoplasia cervical e introducir una descripción uniforme en la terminología de diagnóstico histopatológica. Otro sistema es el NIC (Neoplasia Intraepitelial Cervical), muy utilizado en México. Está basado en la arquitectura de los tejidos y fue introducido en 1973 para promover el concepto de la enfermedad por las lesiones precursoras. En este sistema podemos encontrar las categorías de NICI, NICII, NICIII, que van de bajo, moderado y alto riesgo y la última categoría de carcinoma in situ.
La vacuna del VPH
Recientemente (junio de 2006) la FDA ha aprobado una vacuna cuadrivalente recombinante de VPH, denominada Gardasil (MERCK & Co, Estados Unidos). Protege de los virus de mayor incidencia, como los 6 y 11 (bajo riesgo) los cuales producen el 90% de la verrugas ano genitales y 16 y 18 (alto riesgo), responsables del 70% del cáncer cervical. Esta vacuna servirá para inmunizar a la mujer desde los 9 hasta los 26 años de edad y evitará el cáncer cervical y las lesiones genitales precancerosas.
La vacuna se aplica intramuscularmente tres veces (0, 2, 6 meses). Según los estudios realizados, se espera que reduzca 70% la incidencia de VPH. Otra vacuna en desarrollo es la llamada Cervarix (GlaxoSmithKline). Estas vacunas han mostrado ser tolerables y proveen gran eficacia en estimular el sistema inmune para la defensa y eliminación de diferentes tipos de lesiones producidas por los VPH contenidos en la vacuna, pero aún faltan estudios para corroborar si la vacuna presenta reacción cruzada y protección para los demás tipos de VPH. La vacuna es eficaz de 3 y 4.5 años, respectivamente. Es importante señalar que la vacuna no es efectiva en aquellas mujeres que han sido infectadas previamente con algún tipo de VPH.
Como prueba única, el examen citológico supone el mejor compromiso entre sensibilidad y especificidad
En función de la localización de las lesiones, los tratamientos recomendados esta la aplicacion de acido Tricloroacetico Concentración del 80% al 90% (ó Acido Acetico, en su Defecto mejor conocido como Vinagre). Aplicado por el médico.Semanalmente para evidenciar la lesiones, en el miembro masculino o genitales externos femenino por un intervalo no menor de 15 min. Al aplicarlo, el epitelio (La Piel del organo, por llamarlo asi) toma una coloración blanca intensa por la quemadura química
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